El Camino de Santiago con perro

Una opción para hacer el Camino de Santiago, es con la compañía de nuestro perro, aunque esto pueda ocasionar un poco más de dificultad. Es una opción que cada vez se elige más y que gracias a eso poco a poco han ido desapareciendo esas barreras.

Algunas de las dificultades que puedes encontrar, son:

  • En los alojamientos: en alojamientos que se encuentren céntricos es imposible encontrar lugares donde acepten perros, pero siempre se tiene la opción de ir a algún alojamiento que este un poco más alejado del camino y con un poco de antelación para la reserva, no habrá ningún problema.
  • En los Bares, restaurantes… por estos no hay casi por qué preocuparse, puesto que la mayor parte de las comidas las realizaras en la ruta al aire libre, y sino siempre tienes la opción de usar las terrazas de estos.
  • En los monumentos: en estos sitios es más complicada la accesibilidad, pero si conoces a alguien durante el camino siempre puedes pedir que te cuide el perro durante la visita o sino en los mismos alojamientos (dependiendo de cuales sean) es posible dejarlo a su cuidado.

Algunos de los factores para tener en cuenta a la hora de realizar el Camino son:

  • La mejor época del año para hacer el Camino de Santiago con perro son los meses de mayo, junio, septiembre y octubre.
  • La documentación sobre nuestro perro no debe faltar en la mochila (el certificado veterinario de salud y el documento acreditativo de la vacunación antirrábica). También conviene llevar el certificado de su identificación con microchip y la cartilla de vacunación al día. En caso de hacer algún tramo en el extranjero, tienes que informarte de toda la documentación necesaria, puesto que las normas de cada país son diferentes con respecto al permiso de entrada de nuevos animales. Algunos requieren la tarjeta sanitaria en orden, otros piden también un certificado veterinario y, los más exigentes, obligan a pasar una cuarentena en la frontera del país de destino.
  • Si tu perro no está acostumbrado a hacer deporte, o incluso aun así, un par de meses antes de empezar la peregrinación, debes llevarlo a hacer largas caminatas (semejantes a las del Camino) en superficies similares, es decir, no solo por zonas naturales sino mezclando para que el endurezca sus almohadillas.
  • Llevar a cabo un control cardiovascular del perro antes de comenzar el viaje para asegurarte de que el corazón de nuestro perro está en forma.
  • Hidratar bien sus almohadillas para evitar lesiones. Para mantenerlas en forma, al final de cada jornada del Camino, se pueden lavar con una solución jabonosa tibia, después secar y aplicar una crema hidratante o vaselina líquida.
  • El alimento que el perro ingiera durante el Camino debe ser el mismo de siempre, pero con una ración mayor, que se reparta varias veces al día.
  • Al menos una semana antes de empezar el Camino de Santiago desparasita a tu perro por dentro, con unas pastillas para prevenir parásitos.
  • Ponle una pipeta antipulgas y antigarrapatas y un collar antigarrapatas resistente al agua.
  • Llevar un chubasquero para nuestro perro o al menos una toalla de secado rápido (poco pesada y ocupa poco espacio).
  • Lleva agua suficiente para los dos.
  • En zonas donde pase cerca una carretera no olvides atarlo o controlarlo con mucha atención.
  • Al llegar a pueblos donde pueda haber otros perros átalo a tu lado y enseña un palo si otros perros se acercan con malas intenciones, se irán rápido.
  • Si hace calor excesivo, mójalo cada poco.
  • Felicítale efusivamente en cada final de etapa y dale unos mimos de más. También es muy bueno masajearles la columna y las patas para evitar agujetas.

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